Cómo orientar una antena parabólica

La orientación de una parabólica requiere ajustar azimut, elevación y polarización. Explicamos el proceso técnico.

7 September 2026

Orientar una antena parabólica consiste en apuntarla con precisión hacia el satélite deseado. Para ello se ajustan tres parámetros: azimut (dirección horizontal), elevación (ángulo vertical) y polarización (inclinación del LNB). Un error de pocos grados basta para perder la señal.

El primer paso es conocer la posición del satélite desde la ubicación de instalación. Cada satélite tiene una huella de cobertura distinta, y no todos se reciben con la misma intensidad en Alicante y Murcia. Por eso la viabilidad se verifica en el punto real de instalación.

El ajuste a ojo rara vez es estable. Se emplea un medidor de campo que muestra la calidad de señal, no solo la intensidad, porque la calidad es lo que determina una recepción estable. Se afina hasta alcanzar el punto óptimo y se fija bien el soporte.

Una parabólica se desorienta con facilidad si el soporte no está bien fijado. El viento sostenido, un golpe o un montaje flojo pueden moverla unos grados. Por eso los soportes y fijaciones son tan importantes como la orientación misma.

Si se quiere cambiar de satélite, hay que reorientar y, según el caso, comprobar que el tamaño de antena y el LNB son adecuados para el nuevo satélite. No todas las parabólicas sirven para todos los satélites desde una misma ubicación.

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